Estas piezas nacen de la necesidad de expandir una ritualidad transformadora, convertir los procesos artísticos en un paisaje visual que a veces es compartido con otras personas y otras se desarrolla en la intimidad. El registro da cuenta de la transformación, las fotos y los vídeos son el resultado de una vivencia mágica, un proceso donde la línea de vida entre lo artístico y lo personal desaparece.
La ritualidad es un elemento fundamental en la vida que nos acerca a la creación y al disfrute. Si quieres vivir un proceso de transformación a través del arte podemos trabajar juntas. Si eres una institución o museo a quién le interese desarrollar una de mis piezas en movimiento, tienes más información aquí.





